Exhumación en arqueología

El proceso de excavación de restos humanos. Algo que por lo general llama mucho la atención y que, por otro lado, es de los restos materiales más divertidos de excavar. No obstante, en alguna ocasión podrás encontrarte con que algunas personas del equipo son reticentes a excavar una tumba por diferentes razones (creencias religiosas, superstición, etc.), aunque lo general es que haya tortas por “hincarle el dientea los esqueletos.

Normalmente, este tipo de restos arqueológicos se conoce con el nombre de enterramiento o inhumación. No te creas que siempre que encuentras un enterramiento recibes el premio del cuerpo. No. En ocasiones, después de estar horas y horas excavando a pico y pala, llegas “al fondo del asunto” y no hay absolutamente nada. El cuerpo se ha esfumado y te quedas como que te han dado gato por liebre.

.

.

Por qué excavar un esqueleto. La exhumación.

A parte del entusiasmo que genera y lo inmensamente didáctico que resulta excavar un esqueleto (debes hacerlo con mucho cuidado y gran habilidad para evitar dañar los restos y romper los huesos. Esto te hace progresar y desarrollar tus habilidades de excavación), los datos que aportan a la investigación son tremendamente importantes. Puedes echar un vistazo al artículo sobre arqueología de la muerte  para hacerte una idea.

Por tanto, la exhumación en Arqueología es un proceso muy minucioso y tremendmente improtante por la cantidad de información que se puede extraer de un cuerpo.

Parte de información que aporta la excavación de restos humanos es la siguiente:

Estudio de enfermedades y consecuencias físicas de las mismas. Las enfermedades reumáticas dejan secuelas que se aprecian sobre todo en las articulaciones. Huesos hinchados o deformes denotan que esa persona sufrió algún tipo de enfermedad. Otras enfermedades dejan secuelas de otro tipo pero, del mismo modo perceptibles.

Características sociales de la población (sexo, edad, condición física, etc.). Cuál era el ratio de edad en hombres y mujeres, qué estado de salud tenían, cuánto vivían, condición física.

Cuestiones culturales derivadas del tipo de enterramientos tales como mortalidad, creencias religiosas, estratificación social, contactos comerciales, desarrollo industrial, etc. Un ejemplo de ámbito cultural lo tenemos en los enterramientos íberos.

Generalmente, cuando se enterraba a un guerrero, se hacía acompañado de su armamento (muy característico), el cual se rompía a propósito para inutilizarlo y así evitar las posibles pretensiones de saqueo.En muchos museos de España tienen ejemplares de falcatas rotas. No es que se hizo una mala restauración sino que se encontraron así.

Qué comían en el pasado : dieta. En algunos cuerpos puede conservarse restos de “la última cena” como en el caso de Otzi. Este hecho, que es poco habitual, aporta una información tremendamente interesante del tipo de alimentos que se consumía en determinadas etapas de la Historia y en determinados lugares. También se puede extraer información del análisis dental.

Una de las cosas que me resulta muy curiosas en la excavación de muertos es la blancura dental de muchos de los cuerpos. En mi experiencia, me he encontrado generalmente con esqueletos que mantenían todos los dientes y además, aparentemente sanos, sin caries.

¿Será el resultado de una dieta sin tanto azúcar como en la actualidad?

La excavación del esqueleto. Qué importa

Toda esta información se consigue cuando el esqueleto se encuentra en buen estado de conservación y se realiza una extracción apropiada. Como en todo proceso que se lleva a cabo en un yacimiento arqueológico, toda información que se obtenga es poca. Por tanto hay que procurar extraer la información posible de los restos.

 

Como se trata de unos restos muy peculiares, la excavación de esqueletos requiere unas fichas específicas que nos permita identificar las partes y los huesos recuperados. Por eso, estas fichas especiales contienen un dibujo de un esqueleto donde vamos marcando los huesos que sacamos.

Si te preguntas si es necesario saberse todos los huesos te he de decir que no. No necesitas saber cuál es el metatarso pero estaría bien que supieras identificar los más grandes: radio, cúbito, omoplato, tibia, peroné… Esos sí los sabes ¿verdad? En otros artículos entraremos en detalles sobre cómo rellenar las fichas y cómo sacar los restos óseos de forma adecuada.

¿Serás capaz de averiguar el sexo o la edad aproximada del individuo?

Ya lo creo que sí.

Tras unos cuantos esqueletos excavados podrás diferenciar determinadas características físicas que te llevarán a establecer una hipótesis sobre las características del personaje.

Por lo pronto, y para empezar, tienes que ser consciente en todo momento de lo que estás haciendo. ¿Qué quiero decir con esto? Pregúntate en todo momento qué hueso es el que estás excavando, si tiene alguna característica concreta, si ofrece algún tipo de información relevante

¿Quién puede tener la pelvis más ensanchada? ¿Hombres o mujeres?

¿Y el cráneo quién lo tiene más grande?

Estas dos partes son las más determinantes y las más sencillas para dilucidar el sexo del esqueleto.

No te preocupes si en un principio no logras diferenciarlas. Con el tiempo y con práctica te será pan comido hacer la estimación del sexo en los esqueletos.
¿A que te dan ganas de lanzarte a excavar un enterramiento?