Patrimonio cultural y conflictos bélicos. Vitrinas vacías, paredes desnudas.

Los desastres que provoca un conflicto armado son innumerables, y otra víctima, menos visible, es el patrimonio cultural. Éste puede serlo de diversas formas, desde la destrucción de enclaves, hasta saqueos, robos y expolio de obras de arte que suelen acabar en muchas ocasiones en los mercados ilegales convirtiéndose en una vía de financiación de los propios conflictos. En España, tenemos el caso de un anticuario catalán condenado en 2015 por delitos de financiación del terrorismo yihadista, contrabando y falsedad documental tras la investigación por la Policía Nacional de la procedencia de unas piezas Libias.

En la última década, tenemos los ejemplos de la destrucción del teatro romano de Palmira por el Dáesh en el mismo año 2015 aprovechando la descomposición de Irak, y de otros lugares emblemáticos en Alepo, Raqqa o Mosul. Otros enclaves patrimoniales que han sido completamente destruidos o dañados ante los ojos estupefactos de occidente fueron en 2012 los Budas de Bamiyán en Afganistán, la histórica ciudad de Tombuctú en Mali, o algo más lejano en el tiempo, los bombardeos nazis en la Segunda Guerra Mundial sobre varias ciudades europeas.

Tras la destrucción de la Segunda Guerra Mundial y la gran pérdida cultural, la comunidad internacional reaccionaría en la Convención de La Haya de 1954 para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado, en la que se establecieron por primera vez unas directrices a seguir para proteger el patrimonio cultural de los pueblos. De esta convención nace la iniciativa del Escudo Azul, que se encarga de señalizar los enclaves culturales, y que está formada por el Consejo Internacional de Museos (ICOM), el Consejo Internacional de Archivos (ICA), La Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA), y el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOM).

Esta convención se amplió con los protocolos adicionales en 1977 y son materia de revisión constante por los organismos europeos y el derecho internacional. La importancia radica en que establece un marco jurídico común de protección del que son partícipes cada uno de los estados. En caso de producirse finalmente la destrucción de enclaves u otros daños deliberadamente, estos actos pueden juzgarse como crímenes de guerra, tal y como estableció ya la convención en el 54.

En el caso español, la Guerra Civil española trajo consigo la destrucción de inmuebles y el patrimonio que albergaban en su interior por la caída de las bombas: obras de arte, grandes bibliotecas, archivos documentales… una pérdida patrimonial irrecuperable la mayoría de las veces para la sociedad.

La fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural de España conserva las imágenes del intento de proteger la obras de arte del Museo Nacional del Prado de la destrucción de las bombas: traslados en camión de grandes obras pictóricas, apilamiento de lienzos en las salas más interiores del propio edificio del museo, o protección con sacos terreros de mesas de piedras duras y cuadros cambiando su ubicación de las paredes, a los suelos.

Un periplo que quedaría para siempre formando parte del valor simbólico y la historia de las obras de arte y que el MNP recordó en una exposición temporal realizada en el año 2003. La realidad de estos conflictos para la sociedad es la pérdida de cultura, de historia, de las raíces y la identidad de los pueblos, difícilmente recuperables, y del que los agresores son plenamente conscientes y realizan de forma intencional.

Tras más de una veintena de días de conflicto en Ucrania, seguimos viendo desoladoras imágenes de las ciudades convertidas en escombros, y sólo cuando cese el conflicto armado se podrá evaluar la magnitud de los daños. Mientras tanto, las vitrinas y las paredes de los centros culturales seguirán vacías, y la ubicación de las principales obras del país, en secreto. 

Conoce más sobre el patrimonio de Ucrania: Los 7 enclaves patrimonio de la Humanidad – Catedral de Santa sofíaCentro histórico de L´viv.

Convención de 1954 de la Haya – ampliación convenio en el 77 – Escudo Azul.

Exposición en el MNP.

Fototeca del IPCE.